jueves, 8 de octubre de 2026

CRONIQUILLA - LA CAPTURA DE RITA

CRONIQUILLA LA CAPTURA DE RITA Orlando Clavijo Torrado Cuanto voy a referir a continuación no es un cuento; la esencia del relato es real, solo que las licencias de escritor me permiten adobarlo un poco. También se han cambiado algunos nombres. Todo sucedió en la mañana del reciente pasado 30 de septiembre en la urbanización Zulima, Tercera Etapa, de Cúcuta. Doña Alba aún permanecía en piyama, y se dedicaba al aseo general. No le prestó atención a la llegada de los policías. Su hija, Mileidy, dirigente comunal, creyó que ellos venían a hacerle la ronda de protección habitual, por lo que se sorprendió cuando empezaron a tomarle fotos a la casa. Y más se impactó cuando le pidieron permiso para entrar pues debían comprobar el motivo de una denuncia. A pesar de la hora tempranera, los vecinos comenzaron a congregarse en la calle, y a murmurar y a conjeturar alarmados: ¿Qué estará pasando en la casa de doña Alba? Ella, tan correcta, culta, piadosa y ejemplar en todo, al igual que sus hijos y sus nietos, ¿en qué estará metida? ¿Drones y bombas? ¡Uy, qué peligro para el barrio! ¿Estupefacientes? ¿Algún secuestrado? ¿Será que esconden a algún duro de la guerrilla? ¡La vaina es grave porque semejante despliegue policial! ¿Grave?, se preguntó el celador de la cuadra, y se contestó: gravísimo. Algún mamagallista añadió: Lo único que falta es que aparezca el presidente Abelardo comandando el operativo y diciendo: ¡Bienvenidos a la Patria Milagro! Las hipótesis aumentaron cuando oyeron la alerta de un policía: ¡Cuidado que se puede volar! Un agente le mostró a Mileidy un papel y le dijo: Según el denunciante, lanza gritos a medianoche, y no deja dormir. ¡Ah!, ¿y por qué la jaula?, preguntó, sin abandonar la mano de la pistola. Afuera, en la calle, esas palabras resonaron y la gente las interpretó: al que sea que tienen allí, lo tienen enjaulado. Mileidy firmó el acta y se comprometió a comparecer a la inspección de policía. Al día siguiente doña Alba y Mileidy asistieron a aquella oficina. Doña Alba alegó: yo soy la dueña de la casa y respondo por lo que allí hay y suceda, y no mi hija. La inspectora le replicó que respondía quién había firmado el acta. Ella firmó – dijo la matrona - porque no entendía de qué se trataba y por la intimidación de los policías. La inspectora en un principio se negó a revelar el nombre del acusador, pero les anticipó: es alguien que les siente mucha rabia. Y fue dictando la condena: Su conducta se sanciona con una multa de quinientos mil pesos, pero si cancelan dentro de los cinco días siguientes, se les rebaja a doscientos treinta mil pesos, entregan al animal, y se les levanta el comparendo. Doctora – dijo doña Alba con toda su cortesía – en ese sector hay por lo menos veinte loros, a los que todos los vecinos, hasta los mismos policías que patrullan por allí, los oyen chillar, hablar y cantar, ¿y por qué la ley no se aplica a todos? La inspectora no respondió. Rita, una bella lora, mansa y cariñosa, que no dice malas palabras, se crió en ese hogar. Era un miembro más de la familia. La compañía y la consentida de chicos y grandes. Mas, como se debía cumplir la orden administrativa, fue llevada a un lugar de confianza, guardado como secreto. Cuando van a visitarla, Rita se alborota de la alegría y empieza a nombrarlos: ¡Abuela! ¡Mileidy! ¡Camila!, ¡Andrés!, y a repetir su repertorio: ¡Más pan! ¡Andrés, vaya a la tienda! ¡Ja, ja, ja, ja! ¡Aguacates, aguacates! ¡Llegó Juan Carlos! ¡Riiita, Riiita, Riiita! orlandoclavijotorrado@yahoo.es … 8 de octubre de 2026.

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Cúcuta, Norte de Santander, Colombia
Casa-Museo General Francisco de Paula Santander - Villa del Rosario

CERCA DE LAS ESTRELLAS

CERCA DE LAS ESTRELLAS
PORTADA

50 años del Diario La Opinión

50 años del Diario La Opinión
cena en el Club del Comercio - 15 de Junio de 2010 - Columnistas

Museo Antón García de Bonilla

Museo Antón García de Bonilla
Orlando Clavijo Torrado y Luís Eduardo Páez García junto a la foto del General Mateo Torrado, tío bisabuelo del primero, quien la donó. Don Justiniano J. Páez, abuelo del doctor Luis Eduardo, en su obra histórica al referirse a la guerra de los Mil Días, da fiel cuenta de las acciones del General Torrado en la contienda, en virtud a haber actuado como su secretario.

Museo Antón García de Bonilla

Museo Antón García de Bonilla
Hermanos Clavijo Torrado, Orlando, Nora, Edilia y Olga. Julio de 2010, Ocaña - Junto a la bandera con la imagen del Libertador Simón Bolívar bordada por señoras de Ocaña al conmemorarse el primer centenario de la independencia (1910).

EN EL AGUA DE LA VIRGEN

EN EL AGUA DE LA VIRGEN
Orlando Clavijo Torrado, sus hijos, nietos y primos.

CERCA DE LAS ESTRELLAS

CERCA DE LAS ESTRELLAS
CONTRAPORTADA

NI TAN CERCA DE LAS ESTRELLAS - Gustavo Gómez Ardila

NI TAN CERCA DE LAS ESTRELLAS - Gustavo Gómez Ardila
COLUMNA DEL 2 DE JUNIO DE 2009 - DIARIO LA OPINION

MONOGRAFIA DE BUCARASICA - Olger García Velásquez

MONOGRAFIA DE BUCARASICA  - Olger García Velásquez
COLUMNA DEL 2 DE JUNIO DE 2009 - DIARIO LA OPINION

Posesión como miembro de la Academia de Historia de Norte de Santander, Cúcuta, 17 diciembre 2007

Posesión como miembro de la Academia de Historia de Norte de Santander, Cúcuta, 17 diciembre 2007
Con sus hijos, de izquierda a derecha Cesar Octavio, Jaime Mauricio, Silvia Andrea y Orlando Alexander Clavijo Cáceres

LANZAMIENTO LIBRO "CERCA DE LAS ESTRELLAS"

LANZAMIENTO LIBRO "CERCA DE LAS ESTRELLAS"
29 DE MAYO DE 2009. CÚCUTA.

En la Academia de Historia de Norte de Santander

En la Academia de Historia de Norte de Santander
Padre Edwin Avendaño, José Antonio Toloza (Q.E.P.D), Secretario de la Academia, y Orlando Clavijo Torrado