viernes, 21 de agosto de 2026
CRONIQUILLA -MAÑAS CONTRA LA DEMOCRACIA
CRONIQUILLA
MAÑAS CONTRA LA DEMOCRACIA
Orlando Clavijo Torrado
En días anteriores, y aún hoy, el expresidente Petro y su candidato Iván Cepeda armaron gran alboroto por el triunfo del doctor Abelardo de la Espriella como presidente de la república. Rabiaron y sostuvieron que el ganador había sido Cepeda. Por supuesto, contra todas las evidencias, desconociendo la institucionalidad, las autoridades electorales, los organismos de control, las cortes, la opinión internacional, en fin, contra todo y contra todos. Realmente ello constituyó un escándalo puesto que los perdedores fueron vistos justamente como malos perdedores, y antidemócratas por excelencia. Cepeda convocó a una desobediencia civil, que nadie entendió en qué consistía, y a la que nadie le paró bolas.
Pues bien: hurgando un poco la historia nacional, honestamente no deberíamos escandalizarnos por esos actos de rebeldía y faltas de “civismo y cultura”, como decían nuestros antepasados. No se crea que nuestros próceres eran muy demócratas, respetuosos de la voluntad popular, y escrupulosos en el acatamiento de la ley.
Nada más, a nuestro primer presidente, Simón Bolívar, elegido legalmente, intentaron despojarlo del cargo, no derrocándolo sino asesinándolo. Y luego del frustrado magnicidio del 25 de septiembre de 1828, el meritorio general José María Córdoba, en 1830, continuó desconociéndole su legitimidad y fraguó una revuelta que le costó la vida.
A Santander, elegido formalmente, de igual manera pretendió sacarlo de la presidencia mediante una revolución el general español José Sardá. Éste también perdió la vida en la intentona. Ahora, el propio Santander se hizo el de la oreja gocha cuando los “supremos”, sus amigos liberales, se alzaron en armas contra el presidente constitucional José Ignacio de Márquez, hombre pulcro como pocos. Por tal conducta del llamado el hombre de las leyes, José Eusebio Caro lo increpó junto a Florentino Gonzáles y Ezequiel Rojas, declarados santanderistas, así: “General Santander, mi venerado expresidente, si usted es patriota, ¡a las armas! Doctor González, mi querido tío, si usted es patriota, ¡a las armas! Doctor Ezequiel Rojas, mi buen catedrático, si usted es patriota, ¡a las armas!”. Con todo, a ninguno de ellos se le despertó el patriotismo ni el respeto a la legalidad de la que se decían adalides.
En esa época los revoltosos no se llamaban comunistas sino liberales, o progresistas o santanderistas, y los que ejercían ese papel frecuentemente, sembrando el desorden, eran los generales Tomás Cipriano de Mosquera, José Hilario López y José María Obando. Agreguemos al general José María Melo, fusilado en México. Durante largos años estos “beneméritos” de la patria figuraron en cuanto bochinche hubo.
En suma, en el siglo XIX, entre los pocos presidentes a los que dejaron gobernar en paz tanto conservadores como liberales, está Pedro Alcántara Herrán. Porque se debe admitir que los conservadores también atropellaron la democracia, como ocurrió con el doctor Manuel Antonio Sanclemente, a quien desconocieron como presidente y montaron en su lugar al vicepresidente José Manuel Marroquín.
El siglo XIX fue el siglo de los golpes de estado, de los atentados, de las persecuciones, de las administraciones en que Colombia anduvo sin Dios y sin ley, de los apresamientos de presidentes como les ocurrió a Ospina, Mosquera y Obando, y de las guerras civiles, por lo general porque no gustaban del mandatario de turno, o porque, como hoy, Cepeda y Petro, habían perdido el poder.
Como reza el refrán popular: maña vieja no es resabio.
orlandoclavijotorrado@yahoo.es
21 de agosto de 2026.
viernes, 14 de agosto de 2026
LOS CUERNOS DEL DIABLO
CRONIQUILLA
LOS CUERNOS DEL DIABLO
Orlando Clavijo Torrado
Por pura casualidad me encontré en YouTube un programa llamado Exhibiendo Infieles, de un tal Diego Moreno, con canal propio, mexicano. Luego me dijeron por ahí que existían más canales de ese tipo. Anticipo que los padres de familia deben estar muy atentos para que sus hijos menores no se asomen por ningún motivo a tales espacios. Digámoslo de una vez: allí no se ve sino crueldad, delitos u orígenes de ellos, corrupción, degeneración, traición y vicios, es decir, los peores abismos del alma humana.
De México, los programas más conocidos sobre infieles son el del nombrado Diego Moreno, un joven homosexual emparejado, y el de Lisbeth Rodríguez, una señora de unos treinta años, bisexual, divorciada, soltera, libre y abierta, bilingüe, y tragona del plato de sus entrevistados.
A Colombia ya llegaron dichos programas. En Cali es popular el de un joven negro, alto, descalzurriado, que se hace llamar “Aselerao”, así, con “s”. Y en Medellín anda por parques y avenidas buscando parejas un joven rubio de nombre Leonardo.
Se llaman “productores de contenido” y cuentan con miles de seguidores. ¿Qué hacen? Hacen una dinámica o juego con parejas de casados, novios, amantes, en unión libre, y “quedantes”. (Esta palabra no la conocía yo; significa una relación afectiva de ensayo, nada más por probar). Incluso, las parejas pueden ser homosexuales o lesbianas.
Pues bien: el conductor o productor del programa les promete unas sumas de dinero codiciables (Aselerao ofrece un millón de pesos para los dos) en premio de su fidelidad, a cambio de que permitan que les revisen sus teléfonos. Sus conversaciones y grabaciones guardados en Instagram, Messenger, galería de fotos y WhatsApp revelarán si realmente le mantienen lealtad a su pareja. Todas, de entrada, muy alegres y amorosas, afirman que su confianza en el otro es absoluta y que no ocultan nada reprochable. El final, al destaparse todas las cochinadas inimaginables, es escandaloso, de violencia y ruptura de matrimonios y uniones de años.
¡Ah!, pero déjenme contarles que existe otro programa- se llama Confesiones, ADN - en que el productor aborda una pareja que sale de paseo y llevan en sus brazos un niño. El productor le pregunta al hombre si está seguro de ser el padre; a continuación, les propone que él se haga practicar una prueba de paternidad, para confirmarla, en una clínica privada cercana. El regalo es de una cantidad que empieza por 25.000 pesos mexicanos hasta los 75.000. La mujer invariablemente se opone; insulta al esposo, amenaza al productor, y muy fresca sostiene que el niño es la misma estampa de su marido, que es un personaje blanco de cabello lacio y rubio, cuando el muchachito es de pelo quieto. Regresa el marido de la clínica con el sobre del resultado, lo abre, mientras patalea la doña, y lee la frase contundente: ¡ciento por ciento, negativo! Por fin la tipa se ve obligada a confesar que la criatura es del patrono, o del compadre, o del vecino, o del mejor amigo, o del panadero, o de un ex.
Volviendo a los programas de Aselerao y los otros, quedan al descubierto las traiciones. Hombres y mujeres no han respetado límites familiares, sociales, comerciales, religiosos y éticos de ninguna especie. Por lo general, la mejor amiga, o la dama de honor del mismo matrimonio, o el mejor amigo, la secretaria, el socio o la socia, resultan ser el amante secreto. Se han acostado hasta con el perro. Una muchacha le daba sobredosis de sedantes al marido enfermo para poder revolcarse con el mozo.
Algunos episodios son graciosos. Pero lo usual es que se sienta asco, desilusión y repulsión.
Moraleja: cada cual saque sus conclusiones. Lo cierto es que la humanidad está corrompida y perdida.
orlandoclavijotorrado@yahoo.es
12 de agosto de 2026
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Datos personales
- Orlando Clavijo Torrado -
- Cúcuta, Norte de Santander, Colombia
- Casa-Museo General Francisco de Paula Santander - Villa del Rosario
CERCA DE LAS ESTRELLAS
PORTADA
50 años del Diario La Opinión
cena en el Club del Comercio - 15 de Junio de 2010 - Columnistas
Museo Antón García de Bonilla
Orlando Clavijo Torrado y Luís Eduardo Páez García junto a la foto del General Mateo Torrado, tío bisabuelo del primero, quien la donó. Don Justiniano J. Páez, abuelo del doctor Luis Eduardo, en su obra histórica al referirse a la guerra de los Mil Días, da fiel cuenta de las acciones del General Torrado en la contienda, en virtud a haber actuado como su secretario.
Museo Antón García de Bonilla
Hermanos Clavijo Torrado, Orlando, Nora, Edilia y Olga. Julio de 2010, Ocaña - Junto a la bandera con la imagen del Libertador Simón Bolívar bordada por señoras de Ocaña al conmemorarse el primer centenario de la independencia (1910).
EN EL AGUA DE LA VIRGEN
Orlando Clavijo Torrado, sus hijos, nietos y primos.
CERCA DE LAS ESTRELLAS
CONTRAPORTADA
NI TAN CERCA DE LAS ESTRELLAS - Gustavo Gómez Ardila
COLUMNA DEL 2 DE JUNIO DE 2009 - DIARIO LA OPINION
MONOGRAFIA DE BUCARASICA - Olger García Velásquez
COLUMNA DEL 2 DE JUNIO DE 2009 - DIARIO LA OPINION
Posesión como miembro de la Academia de Historia de Norte de Santander, Cúcuta, 17 diciembre 2007
Con sus hijos, de izquierda a derecha Cesar Octavio, Jaime Mauricio, Silvia Andrea y Orlando Alexander Clavijo Cáceres
LANZAMIENTO LIBRO "CERCA DE LAS ESTRELLAS"
29 DE MAYO DE 2009. CÚCUTA.
En la Academia de Historia de Norte de Santander
Padre Edwin Avendaño, José Antonio Toloza (Q.E.P.D), Secretario de la Academia, y Orlando Clavijo Torrado